
Los puertos vascos han comenzado a recibir las primeras descargas importantes de verdel. Los arrantzales han salido a la mar esperanzados ante el desarrollo de una costera que cada vez cobra más importancia debido a la preocupante situación que atraviesa el sector. A la veda de la anchoa decretada por la UE se sumará la reducción de la cuota del bonito, las restricciones del atún rojo en el Mediterráneo y la irrupción de la flota de arrastre en el verdel.
